AIE: CINE Y BENEFICIOS (2)

En el primer post de esta serie AIE: Cine y Beneficios (1) intentábamos explicar el Cómo, de una manera muy conceptual, podemos generar beneficios para nuestros inversores en cualquier escenario. Ahora intentaremos responder cuando un inversor nos pregunta: «¿Y por qué a mí no me lo han ofrecido?«

No se lo han ofrecido por diferentes motivos, el principal, bajo el punto de vista de P15, es el desconocimiento por parte de las productoras de todas las posibilidades de financiación que ofrece una AIE como la de triplicar las aportaciones económicas en contraposición de las aportaciones de las subvenciones, poniendo a las productoras en una situación mucho más favorables a la hora de la negociación con televisiones, plataformas y el resto de agentes que intervienen en una producción audiovisual; controlar de una manera efectiva todo el proceso de producción y comercialización incluyendo la parte más importante, el control de todos los ingresos que genera la película a nivel nacional e internacional.

No se lo han ofrecido, porque los productores ven a la AIE como un ser extraño que no acaban de entender, y que cuando van a consultar a un abogado y/o asesor fiscal, este les confirma sus peores sospechas: Esto SÓLO sirve para desgravar, porque ya sabemos que SÓLO el 10% del cine da dinero, y tu película no esta entre ese 10%. Sin informarles, interesadamente porque ellos ven otro negocio, de todas las posibilidades que ofrece una AIE para garantizar la inversión en cine: Control efectivo de su inversión al realizar las aportaciones a través de certificaciones de producción; diferir el pago de la inversión hasta el final del periodo (cuatro años), con lo que al finalizar el periodo de participación en la AIE puede incluso darse el caso, que sea innecesario el desembolso de la inversión pactada inicialmente (y constituida a traves de un aval o carta de crédito), pero que, no obstante, reciba los beneficios en función del porcentaje adquirido junto con los otros socios partícipes, nombrar un administrador que actue mancomunadamente con el que nombró inicialmente la AIE.

No se lo han ofrecido, porque el productor no ve la película o el proyecto audiovisual como un producto único, por consiguiente global e incopiable que se puede comercializar en todo el mundo a través de las diferentes ventanas que existen: Cines, TV, Plataformas de Video On demand, y las que irán apareciendo. Por lo tanto, cada proyecto es una oportunidad única de inversión a nivel mundial.

Y finalmente, no se lo ha ofrecido porque el productor cree que el beneficio económico y éxito comercial van de la mano cuando la realidad es que la mayoría de películas que no triunfan en las pantallas dan unos beneficios económicos importantes: nunca se puede asegurar a ningún inversor el éxito comercial de una película, pero sí garantizarle un beneficio económico: De las 25 películas más taquilleras del 2017, el 20% recuperaron toda la inversión en su estreno, en el 2018 el 50% obtuvieron beneficios sobre el coste de la película*.

En definitiva, la AIE al combinar los beneficios fiscales más la imputación de pérdidas el primer año y los beneficios económicos a partir del segundo año, lo convierten en un instrumento de inversión que no tiene competencia por su rentabilidad y seguridad.

*Fuente: Ministerio de Cultura

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