PRODUCIR A TRAVES DE UNA AIE

Desde este blog no nos hemos cansado de denunciar el mal uso que se ha hecho de las AIE ( Pelicula de Miedo: Las AIE’s fraudulentas) y el rechazo que genera en los productores. Pero la realidad es tozuda, y año tras año desaparecen un montón de productoras por culpa de la reducción y endurecimiento de las condiciones para acceder a una subvención que ayude a poder emprender un proyecto cinematográfico.

Si se tiene la «desdicha» de ser uno de los agraciados ( Desgraciados, quizás?) de recibir una subvención, uno se da cuenta que aparte de haber cedido todos los derechos y no poder tomar las decisiones propias del productor, al final el proyecto que subía X dinero se tiene que hacer por menos de la mitad de X, con el recorte de calidad que comporta reducir a la mínima expresión el presupuesto; sin entrar en la precariedad laboral que comporta esta manera de producir y la dependencia de las TV y plataformas.
Aun así, la mayoría de productores se aferran al sistema de subvenciones y no quieren saber nada de producir a través de una AIE. A lo mejor nadie ha sido capaz de explicarles que las AIE de verdad, no las que son un mero instrumento fiscal y que tanto mal han hecho en el sector, piden un cambio radical en la manera que tenemos de producir en nuestro país.
Y,¿ Como se produce a través de una AIE? Antes de empezar una pequeña aclaración: las AIE están pensadas para películas de gran formato y dirigidas a un número importante de público, es decir principalmente películas de género, puesto que de este modo, y siguiendo los pasos de como producir, se puede garantizar a cualquier inversor el retorno del dinero en el supuesto de que no sea el éxito que nosotros esperábamos.


Las diferencias entre un modelo subvencionado y las AIE’s son:


1.- En un modelo subvencionado el riesgo ha sido absorbido mayoritariamente por la subvención, por lo tanto, podemos hacer un producto más personal. En una AIE el público es vital, puesto que se tiene que devolver, al menos, el capital invertido si queremos que los inversores vuelvan a confiar en nuestros proyectos.

2.- En un modelo subvencionado adaptamos el presupuesto final al dinero otorgado más la aportación de la TV de turno, ( es obligado tener una parte financiada para optar a una subvención) no será lo mismo una película que tenía que tener un coste de 1M y que al final la hacemos por 500 mil euros. En una AIE no, si la película tiene que costar X millones ( por casting, localizaciones, etc..) no tenemos que renunciar, la podemos estructurar por fases y así solo nos tenemos que preocupar de cada fase, y esperarnos a reunir el dinero por la siguiente.

3.- En un modelo subvencionado no se prevé destinar ningún euro a la promoción y estreno de la película (P&A), el dinero se usa para «hacer» la película y se fía todo al boca-oreja haciendo un lanzamiento precario ( pocas salas y pocos anuncios). Las AIE destinan un 40% del coste de producción a la promoción y estreno. Una película es un producto de tracción con una vida muy corta y, por lo tanto, necesitar un gran despliegue promocional para obtener un beneficio que nos permita continuar produciendo.

En resumen decir que el futuro de la producción de cine tiene que pasar por la implantación de las AIE, un sistema que, a diferencia de las subvenciones, puede acceder todo el mundo que tenga un buen proyecto sin tener que hacer concesiones que, la mayoría de las veces, van en detrimento del producto final para conseguir la anhelada financiación.

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